Juan Falú

Compositor, docente, militante, psicólogo, guitarrero y cantor son algunas de las múltiples facetas en vida que representan a Juan Falú. Durante su infancia en Tucumán, a los siete, ya hacía arpegios y entonaba melodías con la guitarra, mientras su padre Alfredo, que era abogado pero por sobre todo melómano y músico aficionado, lo escuchaba con suma atención. Así como con su hijo, Alfredo también fue el responsable de poner una guitarra por primera vez en las manos de Eduardo, su hermano menor (tío de Juan), marcando el destino del gran guitarrista y compositor argentino.

Nadie se lo dijo, pero Juan supo que portando ese apellido, si se dedicaba a tocar la guitarra, tendría que hacerlo con la responsabilidad de convertirse en un maestro. Así lo hizo, y con los años se transformó en un guitarrista de primer nivel.

“De lo que podemos conocer como educación formal estudié pocos años, pero en el ámbito informal estudie bastante. Desde niño estuve en tantos lugares, en tantas reuniones y siempre hubo una guitarra. La guitarra siempre estaba presente, se tocaba en todos lados. Las guitarreadas en las casas, en las peñas tienen un sentido educativo muy importante porque se genera un vínculo muy fuerte con la música y con la poesía cuando se da en esa situación de amistad, de compartir, y eso marca mucho la personalidad musical. Yo recomiendo las dos cosas, que se haga eso y que se estudie. Aunque pensándolo bien, no sé si recomiendo mucho las guitarreadas, porque vamos a terminar todos buscando un hepatólogo”, concluye con su humor característico Juan Falú.